Mundo Interno, Vive

El virus de las relaciones humanas, el hechizo del chisme.

hechizo del chisme

POR UN LENGUAJE NUTRITIVO Y ESTIMULANTE

El hechizo del chisme corresponden a las interpretaciones apresuradas de las informaciones; el chisme es la magia negra actual. Ser conscientes de ella es el primer paso para detenerla.

En términos de Miguel Ruiz, la mente humana es como un campo fértil en el que continuamente se están plantando semillas. Las semillas son opiniones, ideas, conceptos, palabras, incluso hasta los mismos gestos y ademanes o expresiones corporales. Si plantamos una semilla, ésta crece, no se detiene. ¡La mente humana es muy fértil! El gran problema es que, con demasiada frecuencia, es inmensamente fértil para las semillas negativas, del miedo y del temor. En este sentido, todo ser humano es como una especie de mago, que por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de ese hechizo que hoy el chisme es como la magia negra que corroe ahí donde está.
Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones. Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero, para bien o para mal, nuestras creencias.

 

hechizo del chisme

 

Cotidianamente somos puentes deformadores de información, ya que de manera apresurada, se toman los datos y los interpretamos de acuerdo a nuestros estados mentales y emocionales. Y, si la persona a la que nos referimos con esos datos, no es de nuestros afectos, se eleva al máximo las malas interpretaciones, y muchas veces se puperlativiza cualquier nimiedad. Eso es lo que conocemos como Chismes.
Con las redes sociales, sobre todo con el Facebook y el twitter o el Winkal, estas formas nefastas han crecido mucho, demostrando las profundas dificultades en el manejo adecuado de los lenguajes y los medios de información –no son de comunicación-, aunque muchos, al chisme le denominan exceso de comunicación.
Esta deformación, son veneno puro, sobre todo cuando de expresar abiertamente la opinión personal y sin fundamento sobre otras personas. Incluso se opina sobre personas a las que no se conocen. Y, cuando los niños y los hijos viven en estos ambientes de veneno emocional, aprenden como si esta fuera la manera normal de comunicarse.
“Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana. Es la manera que utilizamos para sentirnos cerca de otras personas, porque ver que alguien se siente tan mal como nosotros, nos hace sentir mejor.
“Hay una vieja expresión que dice: «A la miseria le gusta estar acompañada», y la gente que sufre en el Infierno no quiere estar sola. El miedo y el sufrimiento son un aspecto importante del sueño del planeta; son la razón de que ese sueño nos continúe reprimiendo”.
“Culpas al otro u otra, pero el culpable es el chisme. Un pequeño virus informático es capaz de generar un lío de este tipo. Una mínima información errónea puede estropear la comunicación entre las personas e infectar a todos aquellos que toca, que a su vez contagian a más gente. Imagínate que cuando otras personas te cuentan chismes, introducen virus informáticos en tu mente que hacen que pienses cada vez con menor claridad. Después imagina que, en un esfuerzo por aclarar tu propia confusión y para aliviarte del veneno, tú también chismorreas y contagias estos virus a otras personas.
Imagen 2: Miguel Ruiz de los cuatro acuerdos
“Ahora, imagínate que esta pauta prosigue en una cadena interminable entre todos los seres humanos de la Tierra. El resultado es un mundo lleno de personas que sólo pueden obtener información a través de circuitos que están obstruidos por un virus venenoso y contagioso.
“Aún peores son los magos negros o «piratas informáticos», que extienden el virus intencionadamente. Recuerda alguna ocasión en la que tú mismo (o alguien que conozcas) estabas furioso con otra persona y deseabas vengarte de ella. Para hacerlo, le dijiste algo con la intención de esparcir el veneno y conseguir que se sintiera mal consigo misma. De niños actuamos de este modo casi sin darnos cuenta, pero a medida que vamos creciendo, nuestros esfuerzos por desprestigiar a la gente son mucho más calculados. Entonces, nos mentimos a nosotros mismos y nos decimos que la persona en cuestión recibió un justo castigo por su maldad”.

 

Por eso, adelantarse a ser amable es el mejor indicio de inteligencia emocional. Aquí también se trata de adelantarse a detener y/o evitar esas interpretaciones de las informaciones apresuradas. Hacer juicios sin tener los debidos soportes conducirán al deterioro de las relaciones humanas.
Hay que tener presente que no podemos controlar lo que otras personas puedan o no decir lo que quieren expresar. Pero sí podemos decidir nosotros como tomamos, o qué sentido le damos a lo que oímos. Está en nuestras manos aceptar o no lo que escuchamos. El proceso en el cual nos estamos internando poco a poco en estos breves documentos trata sobre todo esto.
Los invito a ver esta pequeña historia sobre las “Instrucciones de Sócrates para desactivar el potencial destructivo del chisme, y desalentar a los chismosos”. Lo que significa es que antes de pasar a otro un chisme o información apresurada, filtrémosla a través de tres pasos: si es o no verdadera, es algo positivo o negativo y si es útil o no vale la pena prestarle atención.

Parte 1
Anterior artículoSiguiente artículo
Luis Hernando Mutis Ibarra o LuHer es quien escribe sus reflexiones en la página “EduquenZen”. Desde hace más de dos décadas, viene aportando a la reflexión en múltiples ámbitos de la educación, la espiritualidad y la vida. Ha sido Asesor en diversas instituciones educativas, ha realizado investigaciones y estudios en diversos campos temáticos: Educativo y pedagógico, espiritual y desarrollo humano, social y político. Es conferencista reconocido en estos ámbitos, sobre lo cual y en sus procesos de interiorización, realiza constantes ejercicios escriturales que comparte constantemente en su entorno social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *