Mundo Interno, Vive

Experiencia versus Lenguaje

POR UN LENGUAJE NUTRITIVO Y ESTIMULANTE

Experiencia versus lenguaje, es un enlace difícil de efectuar, ya que puede suceder una de dos cosas: por un lado, generalmente sucede que toda experiencia muy escasamente se puede describir con palabras, porque o va más allá del mismo, o las palabras son insuficientes para expresarla. Lo mejor es vivir la experiencia, sobre todo si se trata de nuestra interioridad.

Todos sentimos recelo del lenguaje, es decir, que tenemos muchas dudas con respecto a la capacidad del lenguaje para transmitir nuestros más profundos pensamientos, visiones, emociones, sentimientos y aspiraciones; es por eso que experiencia versus lenguaje se expresa como un enlace difícil de lograr, y hasta es mejor el silencio.
Por ejemplo, intentemos describir lo vivido en un sueño, describir el sabor de un alimento a alguien que no lo haya probado nunca, o describir el profundo amor por alguien o algo (pareja, hijos, lugar, trabajo…). Bueno, los poetas y artistas son los que más se acercan o se aproximan a hacer magia con las palabras, y aun así esas imágenes solo son un referente de lo que se quiere mostrar; pues, el significado de dicha expresión realmente va más allá del lenguaje.

Lo cierto es que, las palabras no reproducen nuestras experiencias más profundas ni nuestros niveles más elevados de consciencia.

Muchos expertos nos han advertido contra los “abusos del lenguaje”, es decir, que lo utilizamos para distorsionar diversas realidades, inflar emociones, agitar conductas, distorsionar informaciones –muchas veces para tener control social y político sobre las personas y grupos-, obviamente no para provecho común sino, para manipular.

 

Experiencia versus Lenguaje
Personas inescrupulosas intentan manejar las emociones más fuertes para enardecer a la gente en favor de los propios intereses de quienes propician este control. Bien sabemos que las palabras pueden llegar a designar cualquier cosa, incluso sobre todo sus opuestos, y cuando eso sucede nos encontramos con serios problemas conceptuales, de poder y de relaciones personales.
Desde hace milenios de años que se manifiesta sobre los abusos potenciales y también sus limitaciones reales de las palabras. Obviamente, no todo puede definirse, pues hay cosas que es preciso experimentarlas para entenderlas, y muchas de esas experiencias simplemente trascienden o van más allá de lenguaje. No cabe reproducirlas con palabras.
Leer definiciones en un diccionario (por ejemplo, sobre, el sexo, la muerte, la serenidad, la consciencia, el ser…) no puede transmitir lo que se siente al experimentarlas. Esto sucede cuando uno vive el viaje hacia dentro de sí mismos, lo cual se resiste a toda definición, experimentar la consciencia y la conexión con lo trascendente es una de las mejores cosas que puede hacer el ser humano.

¡Bueno!, entonces es el momento de comenzar a realizar algunos ejercicios y prácticas para ingresar a nuestro mundo interno e iniciar la exploración consciente de lo que pensamos y sentimos.

Experiencia versus Lenguaje

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Luis Hernando Mutis Ibarra o LuHer es quien escribe sus reflexiones en la página “EduquenZen”. Desde hace más de dos décadas, viene aportando a la reflexión en múltiples ámbitos de la educación, la espiritualidad y la vida. Ha sido Asesor en diversas instituciones educativas, ha realizado investigaciones y estudios en diversos campos temáticos: Educativo y pedagógico, espiritual y desarrollo humano, social y político. Es conferencista reconocido en estos ámbitos, sobre lo cual y en sus procesos de interiorización, realiza constantes ejercicios escriturales que comparte constantemente en su entorno social.

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